Hasta no hace mucho acudir al psicólogo no estaba nada bien visto. Los psicólogos eran tachados de “loqueros” y, a sus clientes, “enfermos mentales” o “desequilibrados”. Por suerte hoy por hoy somos conscientes de que estas falsas creencias eran debidas al puro desconocimiento, no solo de la profesión en sí misma, sino también de la propia mente humana.Leer Más